Revista Literaria Periódico Cultural

Septiembre, 2010

27.9.2010 GMT

desafíos extremos/ en la antártida/ la tempestad

Amigos: cómo pueden cambiar las cosas, y dar al traste con los planes, aunque nos da igual no poder cumplir el sueño de escalar alguna de estas fabulosas montañas, porque estamos vivos . Os diré porque…

Después de zarpar de la base española antártica Juan Carlos I, nuestra idea era dirigirnos hacia el sur, a lugares más fríos y de mayor belleza aun si cabe, pero al poco de salir, el tiempo empieza a cambiar muy rápido. Las nubes eran muy alargadas, el cielo tenía un color extraño, y el agua del mar se agitaba de un modo diferente, como miles y miles de pequeña olas. Enseguida empezaban a llegar rachas de viento aisladas pero contundentes.

A nuestro capitán esto no le estaba gustando nada. Él es un experto marino que lleva más de 40 años navegando por los mares más difíciles del planeta, y esto definitivamente no le está gustando nada.

Primeros momentos de la tormenta que pudimos fotografiar Roger nos comunica que es mejor que fondeemos en la isla Decepción, que es la mejor bahía de toda la Antártida, pues está completamente cerrada menos por una pequeña bocana, por la que se accede al interior de este cráter volcánico que se hundió y el mar inundó.

Es una isla diferente a todas las que hay en la Antártida: es de origen volcánico, y en la actualidad tiene actividad sismológica continuamente. De echo aquí estaba una de las estaciones balleneras más importantes de la Antártida, y se fueron de aquí en 1967, cuando una violentísima erupción volcánica deshizo parte del glaciar que se encontraba en las inmediaciones y esa mezcla de lodos formados de cenizas, materiales piro plásticos y hielo, destrozó la base ballenera noruega, además de una base científica inglesa. Todavía la última erupción importante fue en el año 1993, teniendo que evacuar las bases española y argentina de urgencia, pues son las únicas que hay en esta isla.

Por cierto: el que se fueran los noruegos y dejaran de matar focas y ballenas, desde mi punto de vista, y supongo el de muchos, ha sido una suerte, la naturaleza se defiende y les echo, ¡¡bien echados!! A ver si hay suerte y tanto noruegos como japoneses dejan en paz a estos espectaculares animales marinos, que mucha educación y cultura ejemplar, pero bien que fastidian con esta sin razón.

En fin, que llegamos sin problemas y fondeamos junto a otro velero de franceses que han oído la alerta general y deciden esperar aquí a que pase la esperada tormenta.

Nosotros cenamos, y me dedico a escribir mi diario, cambiar baterías a los equipos electrónicos, etc., cuando el velero empieza a moverse más de la cuenta. Esto es raro pues es una bahía bastante cerrada y se supone que estamos protegidos. El movimiento va a más y subimos al puente, y ya nos sorprende lo agitado del mar, y los fuertes vientos que soplan. En efecto nos alegramos de haber descendido rápido desde las montañas y glaciares de la isla de Livinsgton, pues si aquí en el mar es fuerte esta tormenta, arriba en las montañas sería aún peor.

Pero esto solo estaba empezando…

Con los movimientos cada vez más acentuados del barco, y las ráfagas que soplan con una fuerza de unos 50 nudos, entorno a los 90 kilómetros por hora, el velero resistía, y estaba bien anclado, por lo que el capitán está seguro de que en esta protección natural de la bahía Fóster en la isla Decepción, no hay que preocuparse de nada. Con esas se va a la cama, y yo me quedo leyendo hasta tarde con María…

En un momento en el que el velero se escora más de lo normal para estar anclados, decido subir al puente con María para hacer mi diario con la cámara, algo que realizo todos los días. La sorpresa se produce cuando estoy describiendo la tormenta tan fuerte que se nos ha echado encima, tal y como se esperaba, pero al describir los instrumentos del barco, observo la posición del barco, según el ploter, que es el instrumento que nos posiciona según el GPS satélite, el punto exacto donde estamos dentro de un mapa digital. Me doy cuenta rápido de que no estamos donde habíamos anclado, y al contrario, estamos alejándonos a cierta velocidad. ¿Qué esta pasando? María dice que estamos "garreando", como se conoce en el argot marinero.

Bajo al camarote y llamo a Luis Turi, y decidimos avisar al capitán que esta dormido. El capitán se levanta de inmediato y nos confirma nuestras sospechas, estamos garreando y a qué velocidad. Fuera se ha desatado la tormenta con toda su furia y los vientos son ahora de 100 kilómetros por hora con rachas de 120 Km. /h., por lo que nos arrastra con ancla incluida .

El capitán, preocupado por el viento y la mar de fondo arrastrándonos con ancla y todo, nos dice que le ayudemos a levantar el ancla que hay que intentar fondear de nuevo. Nos ponemos nuestros equipos de agua y le ayudamos a subir la pesada ancla con muchos problemas, pues al garrear es difícil elevarlo.

Según sale, el barco empieza a girar de manera descontrolada. El capitán se emplea con toda su fuerza para dominar el timón, y descarta volver a fondear y tirar el ancla. Está sorprendido de la violencia de la tormenta y es más de lo que se anunciaba . Nos informa de que hay que navegar continuamente dando vueltas dentro de esta bahía que, aunque es pequeña, tiene unos 6 kilómetros de ancha. Nos parece una faena que el capitán no pueda dormir y tenga que estar dando absurdas vueltas aproando el barco contra los feroces vientos para proteger al mismo de embarrancar.

Se echa la noche encima, y el temporal arrecia aún más. Nadie puede dormir y el velero se mueve más que en toda la travesía del paso del Drake. ¿Cómo puede ser? Si estamos a refugio, es incomprensible. En la radio escuchamos que se han metido dos barcos de la armada chilena y argentina además de otros dos veleros más para protegerse, de esta inusual violencia.

Lo más importante en estas situaciones es utilizar el radar para orientarte en la noche y sobre todo en un lugar relativamente pequeño, como es esta bahía. De esta manera giramos en círculos pero controlando a los demás barcos, pues el refugio de esta bahía está a tope...

Intentando arriar las velas La tormenta sigue arreciando y es increíble cómo nos escoramos, cuando de repente, con una fortísima ráfaga de viento, el barco se inclina tanto, que alcanza mas de 50 grados de escoraje, y nos tira de la cama, arrojando todos los objetos por todas partes. Inmediatamente me digo que algo raro a pasado, cuando viene corriendo Any, la ayudante del capitán, y nos dice que nos volvamos a poner la ropa de agua, tenemos grandes problemas.

Nos vestimos después de la alarma general, y al subir al puente me resulta difícil describir lo que vi... Estábamos completamente inclinados, las velas se habían soltado y estaban desarboladas, enganchadas por todo el barco, las olas del mar pasaban de lado a lado del barco, la nieve lo cubría todo, y no se veía nada, excepto nuestro barco iluminado por los focos de los mástiles.

El capitán se afanaba al timón, amarrándose como podía pues el barco ahora está tan inclinado que no somos capaces de sujetarnos. Su cara lo decía todo: estamos fuera de control. El viento era constante de 180 kilómetros por hora ¡¡con rachas de 220!! La estación electrónica no tenía fallos, era verdad, la presión había bajado a 943 milibares y se había convertido en la fuerza de un huracán, pero en la Antártida.

Al soltarse las velas, y enredarse por el barco, estas se hinchaban escorando al límite de lo soportable por la estructura, llegando a meterse literalmente en el mar, al igual que la proa de nuestro velero.

El violentísimo viento hinchaba las inutilizadas velas y nos arrastra inevitablemente hacia los acantilados. Roger nos dice que tenemos que salir a cortar las velas y todas las cuerdas que encontremos o nos iremos a pique. Su cara esta descompuesta y lo dice todo.

Pero la realidad es que ahí fuera hay vientos de mas de 200 Km./h . ¿cómo vamos a salir a ese infierno? Las velas dan sacudidas por todas partes, las cuerdas y poleas se mueven a tal velocidad sin control, que si te pillan directamente te matan. El barco se está destruyendo poco a poco y lo vemos claramente, el capitán decide que hay que salir o estamos muertos .

Nos cuesta asimilarlo, pero Emilio, María, Marcelo y yo salimos los primeros, para después darnos turnos los siguientes. Fue impactante: el sólo echo de abrir la puerta y golpearnos de repente ese viento endiablado, junto con la nieve y las olas de mar pasando por encima de la cubierta, con un frío aterrador. Creí que era una mala pesadilla, pero teníamos que subir a la parte baja del mástil e intentar cortar las velas.

Conseguimos llegar al mástil y agarrarnos como podemos, pues no llevamos cuerda de seguridad, pues se puede enganchar y llevarnos atados a la vela que se mueve sin control por cualquier lado. No tenemos ideas, y nos agarramos a la vela Marcelo y yo, y ésta juega con nosotros, nos sube, nos baja, el mar entra por el barco, una ola nos atraviesa de lado a lado, la nieve no nos deja ver, y para más desgracias un extremo de una cuerda se engancha en mi tobillo y me eleva por los aires, paseándome por el oscuro mar, para de nuevo la vela me devuelve al interior del barco, mientras grito desesperado, cuando María y Marcelo me sujetan y consigo desprenderme de esa cuerda.

Sí, amigos, me di un paseo viendo la cara a la muerte, y el destino decidió que regresara al barco. Es sin duda la vez que más miedo he pasado en mi vida, estamos sin control.

Después de este susto nos metemos en el velero de nuevo, sin conseguir nada, y el capitán Roger sólo dice una cosa: "O cortáis esa vela, o en 15 minutos estamos todos muertos, el agua del negro océano está entre 2ºC, y -1ºC, el viento es de 200 Km/h, y nos vamos a estrellar contra los acantilados. ¡Por dios cortad las velas!"

Estamos paralizados en el puente de mando, nos miramos empapados de agua, tiritando de frío, y el pánico está en todos nuestros rostros. Nadie de nosotros incluido el capitán ha estado en esta situación, a punto de perder la vida de una manera terrible. Nadie dice nada, todos callamos, y parece que asumimos que todo se terminó, que nada podemos hacer. Las velas son una locura, e intentar sujetarte en el exterior a 200 km/h de viento con el barco escorándose para cualquier parte, nos parece imposible volver a salir al infierno. Estamos seguros que alguno ya nunca más regresará…

Esta vez, tengo que admitir, que me rebelé, no quise aceptar el destino tan tenebroso que se nos venía encima. Grité alto y claro: "¡¡Yo voy a salir, prefiero pelear a dejarme arrastrar a los acantilados, y morir como un perro!! Quien quiera venir que venga pero saldré a cortar las malditas velas."

El motor del barco no puede con la fuerza del viento si estas velas siguen hinchadas, y ahora giramos 360º continuamente sin parar como un tío vivo. María dice que viene, Emilio deja la cámara, pues todo esta documentado, y dice que también viene, al igual que Luis Turi, Any y Marcelo . El pobre Matías esta fuera de combate, el niño no queremos que salga, y Nacho es necesario para ayudar al capitán en el puente. Nos organizamos y nos damos ánimo.

Primeras fotos de la tormenta Salimos al infierno, eso era realmente el infierno. Nos agarramos como podemos, otra vez en el mástil . Las olas nos tapan enteros cuando deciden atravesar el barco, pero nos fundimos con los agarres que tenemos a mano. En una ocasión veo a María, que literalmente hace la bandera agarrada al mástil, ha resbalado y se sujeta con fuerza, pero la brutalidad del aire la levanta como una pluma. Armados con cuchillos de cocina y machetes, rajamos la tela, para hacer jirones a las fuertes velas, cortábamos como podíamos, casi sin poder ver del viento y la nieve directamente sobre los ojos. Yo me agarro como una lapa al mástil y empiezo a rajar como si fuera el asesino de la película viernes trece, y en una de estas le pasa la cuchilla de mi arma directamente por la cara de Any, ella lo esquiva con la mano, y le desgració la palma de la mano de un tremendo corte, que sangra abundantemente. Le digo que lo siento y que entre al puente, ella asombrosamente dice que continúa.

Es terrible la situación, cortamos como podemos, nos caemos por la cubierta del barco y nos agarramos a cualquier cosa. Emilio clava su navaja contra todo, y lo peor de todo es que ahora los jirones se azotan con tanta violencia que si te enganchan te pueden matar sin duda alguna. María nos dice que nos arrastremos por la cubierta para que las poleas, cabos de cuerdas, trozos de vela, y un sinfín de metales que vuelan por todas partes no impacten contra nosotros.

Es la situación más desesperante y loca de mi vida. Todos por allí tirados, agarrados como peleles a cualquier cosa, armados con cuchillos y desesperadamente cortando lo que podíamos.

Teníamos las manos heladas, pero conseguíamos cortar cada vez más y más. De alguna manera, la vela de repente dejo de inflarse, para ahora estar hecha jirones. Seguía haciendo resistencia, pero el velero ganó medio nudo de velocidad, suficiente para pasar rozando los acantilados, pero conseguimos meternos de nuevo poco a poco al interior de la bahía. Mientras tanto el velero ¡¡toco dos veces en el fondo con el casco!! y gracias a que es de acero lo soportó.

Nos metemos al puente exhaustos, y el capitán nos dice que hemos librado los acantilados, pero necesitamos quitar más vela para poder gobernarlo, ahora el problema es que todo lo que se movía por cubierta ha destrozado el radar, casi todas las comunicaciones y electrónica, ahora no vemos en la oscuridad al resto de los barcos que están muy cerca, también navegando y capeando el temporal. Además giramos sin control 360º continuamente, y sin duda hemos ganado una batalla pero ni de lejos la guerra.

Tenemos que volver a salir de nuevo. ¡¡Es de locos!! Pero ya no hacemos preguntas, seguimos vivos todos. Luis Turi está desesperado de vernos incluido él, en esa cubierta llena de objetos que salen disparados y barridos literalmente por las olas, cortando hasta la estenuación trozos de velas, cuerdas… Estamos actuando como autómatas, cortar, cortar, cortar,..

Hay una gran superficie de tela especialmente violenta que se abanica sin piedad y hay que cortarla sí o sí. Nos organizamos y subimos al mástil de nuevo Luis Turi y yo. Luis me sujeta y yo, que peso menos, subo algo más y me pongo a cortar un amasijo de tela superresistente, fibra de vidrio y cables acerados. Tengo que utilizar la sierra, y esta parece que funciona. Me empleo con toda mi fuerza, y en un golpe de mar donde el barco se inclinó tanto que casi desde el mástil rozamos el mar, una ola nos cubre por completo y le golpeo fuertemente con la sierra a Luis en la cara. Le he cortado y sangra abundantemente. Me he cobrado la segunda víctima.

Me digo a mismo que tengo más peligro que el de la película de manos tijeras, pero en esta situación le puede pasar a cualquiera. El caso es que conseguimos cortar ese mazo, de telas, kevlar, y acero. Además María y Emilio, junto a Marcelo, conseguimos hacer una labor increíble, aunque ha quedado todavía bastante tela. Mientras tanto el Niño decide por su cuenta salir a quitar un trozo de tela y cuerdas que estaba atascado junto al puente. Nacho hizo una labor tremenda ayudando a gobernar el barco, entre una de sus muchas tareas tenía que mantener limpio los cristales del puente para que el capitán pudiera ver algo, además de ayudarnos a todos con los trajes y herramientas para trabajar fuera. Él quería salir pero necesitábamos su ayuda dentro.

Nos juntamos dentro del puente, extenuados, empapados casi sin visión del agua salada y el impacto de la nieve y hielo que nos golpeaba sin piedad, y todos miramos el ploter a ver en qué punto del mapa estamos, pero seguimos sin radar, y aquí la experiencia del capitán es decisiva, porque desde el barco de la armada chilena nos dice donde nos encontramos con su radar y Roger lo interpreta para poder esquivar al resto de los barcos. Recordad que estamos en una pequeña bahía cerrada, y esto es dificilísimo, teniendo menos de un nudo de velocidad.

Nos llaman asustados desde el buque de la armada chilena y nos dicen que estamos a sólo 200 metros y directos hacia su casco, y en el último momento lo esquivamos .

Todo era una agonía, y se prolongó toda la noche hasta las 8 de la mañana, en el que Emilio consigue ver un poco de la orilla y Roger arrimó el velero aprovechando que el viento había aflojado algo.

Sólo en ese momento pudimos decir que estábamos salvados.

Estábamos rotos, extenuados y algunos en estado de shock. El velero estaba que daba pena verlo: hemos perdido el radar, la electrónica, las antenas y comunicaciones, parte de las barandillas, poleas, cuerdas, las velas, nos hemos quedado sin la planta de desalinización, sin agua, bombas estropeadas; en fin, que los destrozos son graves, y superan los 25.000$, pero todos estamos extrañamente relajados, ¡¡estamos vivos!! Hemos pasado la peor de las pesadillas.

Por la mañana nos dirigimos a la base española Gabriel de Castilla en esta isla, ellos estaban informados de nuestra situación y estuvieron pendientes toda la noche, porque mientras tuvimos radio dimos la alarma general al resto de los barcos, y estaban muy preocupados por nosotros. Nos ofrecieron toda su ayuda.

Antes de ir a verlos, ayudamos al velero francés que también tuvo muchos problemas e incluso pedieron su bote para saltar a tierra. La radio informa de que hay un gran crucero de turistas encallado y el barco español Hespérides va en su ayuda . Otro velero inglés ha encallado. Una pequeña base americana ha sido totalmente destruida y los científicos estaban en la playa sin nada. El buque de la armada Las Palmas les brindó ayuda y les indicó dónde los españoles tenemos un refugio cerca de su base destruida, y que utilicen todo lo que quieran, hay dormitorios, sacos de dormir, comida, etc...

Primeros momentos de la tormenta Ha sido terrible, nos informan en la base, ellos también han tenido problemas, con un domo que les ha salido volando una parte, también una antena muy grande se les ha caído, etc... y en la otra base española Antártica Juan Carlos I, se les ha volado muchas cosas, entre ellas la moto de nieve. ¡Imaginaros llevar en volandas una moto de nieve!

Los de la base española antártica Gabriel de Castilla nos han invitado a paella para que se nos pase el susto. Nos han dado víveres, nos han regalado la antena de comunicaciones que nos falta, y nos facilitaron lo necesario para reparar el velero.

Ahora estamos frente a la base española reparando el velero, aunque definitivamente no tendremos velas, pero sí motor, por lo que seguiremos navegando más hacia el sur, hacia el interior de la península antártica, para visitar los canales helados más espectaculares de esta parte antártica.

Lo que tenemos claro es que la posible escalada en la isla de Amber se ha esfumado. Estamos agotados, muy impresionados por lo que nos ha pasado, y lo peor de todo es que tendremos que alterar nuestro calendario.

Por un lado perderemos mucho tiempo arreglando el velero, y por otro anuncian para el día 24 de este mes de febrero otro huracán más grande que el que hemos pasado, incluso dicen que en el Paso de Drake las olas podrían alcanzar los 20 metros de altura, y nos lo confirma el comandante de la armada española Las Palmas. Nos dice que ni locos nos metamos en el Paso Drake con esa tormenta sería casi la muerte, pero el caso que ese es el día que en teoría empezaríamos el regreso a Tierra de Fuego.

Ahora no podemos pensar, pero hay que condicionar nuestro regreso a las tormentas antárticas. Estamos en época muy avanzada y esto ahora es frecuente. Nos queda el regreso por los mares más terribles del planeta: Paso de Drake, y Cabo de Hornos . Este es sin duda un verdadero Desafío Extremo, pues lo haremos en un velero tocado por este temporal infernal, y nos anuncian peores tempestades.

Sinceramente estamos asustados, después del lo que nos ha pasado, y sólo queremos regresar, cuando la Antártida nos deje, mientras tanto intentaremos disfrutar de este lugar tan increíble, y seguro que algo se nos ocurrirá, no somos de quedarnos pardos, y eso ya lo sabéis...

Sólo pido poder seguir escribiéndoos crónicas más agradables y perdonad que esta haya sido monotemática de la tormenta, pero desde el día 17 de febrero, celebraré mi segundo cumpleaños. ¡¡Ha sido terrible, infernal esta experiencia huracanada en la Antártida!!

Estad atentos, que os seguiré informando .

Desde la furiosa Antártida, Jesús Calleja.

http://blog.cuatro.com/desafioextremo/2009/02/index.html



En: No Categorizado
Permaenlace: desafíos extremos/ en la antártida/ la tempestad
Comentarios: 0
Leído 2449 veces.



26.9.2010 GMT

Sola cruzando el mundo...

Una australiana de 16 años de edad que superó vuelcos de su barco y siete meses de soledad al dar la vuelta al mundo puso pie en tierra firme el sábado frente a la Opera de Sydney y rápidamente se propuso una meta nueva: obtener su licencia de conducir.

Jessica Watson se convirtió en la persona más joven que navega alrededor del mundo sola, sin detenerse y sin asistencia, en el momento en que entró al puerto de Sydney en su yate rosa de 10 metros (34 pies). Maniobró su barco con éxito a través de tormentas, olas de doce metros y siete vuelcos durante un trayecto de 23.000 millas náuticas, el cual muchos críticos pensaron que no sobreviviría.

Watson tocó tierra firme por primera vez en 210 días.

El primer ministro australiano Kevin Rudd estuvo presente en la recepción frente a una multitud de miles de seguidores, que ondeaban banderas rosas y vestían ropa del mismo color en honor al yate Ella's Pink Lady.

Minutos antes, la joven había llorado en desahogo tras dejar la embarcación y reunirse con sus padres, quienes fueron criticados como insensatos por permitirle hacer el viaje.

"La gente no piensa que eres capaz de hacer estas cosas, no se dan cuenta de lo que son capaces los jóvenes, los niños y niñas de dieciséis años", dijo Watson. "Es increíble lo que puedes hacer cuando cumples las expectativas".

Watson, de Buderim, en el estado de Queensland, partió de Sydney el 18 de octubre del 2009. Sus padres decían que estaba bien preparada y que había navegado desde los ocho años.

La adolescente navegó al noreste por el Pacífico sur y el Ecuador, al sur hasta el Cabo de Hornos en el extremo sur de Sudamérica, cruzó el Océano Atlántico hacia Sudáfrica, siguió a través del Océano Indico y alrededor de Australia.

Su logro no será considerado un récord mundial oficial porque el Consejo de Récords Mundiales de Navegación ya no tiene una categoría para el marinero más joven en lograr la circunnavegación.

Aunque Rudd la consideró la "heroína más nueva de Australia", Watson se mostró indiferente.

"No me considero una heroína", dijo la marinera. "Soy una chica ordinaria que creyó en su sueño".

2010.05.15 - 18:41 | hace 4 meses
fuente:http://www.zougi.com/interesante/4062.australiana-de-16-anos-completa-vuelta-al-mundo-sola-en-velero


En: No Categorizado
Permaenlace: Sola cruzando el mundo...
Comentarios: 0
Leído 875 veces.



19.9.2010 GMT

maritza álvarez /chile serie poemas

Pájaros libres

Pájaros libres son las lágrimas

que resbalan de una canción

de un sentimiento que abortó

de la noche que pasó

Pájaros negros que se meten en el alma

buscando bocados de susurros

granos indigestos que atorarán los sueños

interrumpirán las luces

y acabarán en un pañuelo

Desandar

Aquí,

en la espesura de una tarde

cargada de soles acuarelables

Así,

en un mismo cielo compartido

pero no en el mismo sitio

Aquí,

en una distancia ajena e indolente

respiro de este sol inconstante

que derrama sangre en sus matices

(la mía)

Así,

yo te espero y esperaré

mudando mi rostro

entre soles y luna llena

Veré, entonces, cambiar de ropaje a los árboles

florecer la higuera y caer las hojas del limonero

llover todas las lluvias de este cielo encaprichado

hasta que,quizás, mi pecho se canse

mis manos entumezcan y busquen abrigo

y mi boca en un gesto entristecido

(tal vez)

pueda acusar recibo de que ya no vienes

ni vendrás (mi entendimiento se lo dirá)

y mis pasos entonces comenzarán

en pesado trabajo, a desandar las calles

a devolverse por el camino compartido alguna vez

atestado de recuerdos y madreselvas

que aromen la noche en mis espaldas largas

retomaré la vida que estuve a punto de olvidar

esa que un día te entregué entera

sólo por pronunciar tu nombre

y respirar tu aroma, mirar con tus ojos

y abrigarme sólo de tus brazos amantes...

EL ARTE DE PERTENECERSE

Pedacitos de vida que van creciendo

mezclando los amigos humanos

con los otros...

Prolongaciones vuestras al reconocerse

vida a vida, y piel con piel,

cada día el arte de pertenecerse

Yo llevaré una rosa...

hay que esperar

que todavía hay tiempo

hay que perseverar

Pedacitos de existencia, Dios mío!

en mis pupilas vespertinas

siempre juntos, aunando fuerzas

para levantar la vida

esa vida tuya que se iba

se iba

enfebrecida de cariño y la tarde que dormía

Y nuestras complicidades,

y la calle,

y la tarde,

y pedacitos de amor,

repartidos en los días

Yo llevaré una rosa.

Hay que esperar,

que todavía hay tiempo

Debemos perseverar!

Érase que se era

Érase que se era unos amantes

que doblados del frío de la vida

de la escasez de roces

de la escasez de ternura

intentaban hacer calor

día tras día

vez tras vez

esperando las sombras

alquilando cuartos

con el peso del mundo sobre ellos

Érase que se era la locura

que cubrían las sábanas y las paredes

su mente no era libre

(la de ella)

día tras día

vez tras vez

esperando no sé qué del alma

(la de él)

respetando tiempos de stress

con el peso de sus miembros sobre ella



En: No Categorizado
Permaenlace: maritza álvarez /chile serie poemas
Comentarios: 1
Leído 1866 veces.



19.9.2010 GMT

catalina gonzález restrepo y juan felipe robledo / medellín colombia

CATALINA GONZÁLEZ RESTREPO: (Medellín, 1976). Licenciada en Español y Literatura de la Universidad de Antioquia. Actualmente reside en Bogotá, donde se desempeña como editora. Ha publicado Afán de fuga (Editorial Universidad de Antioquia, 2002) y Seis cancioncillas (de agua salada) y otros poemas (Colección Viernes de Poesía, Universidad Nacional de Colombia, 2005). Sus poemas han aparecido en revistas y antologías nacionales y extranjeras y han sido traducidos al francés.

SILENCIO

Los sordos hablan duro

para que todos sepamos

lo que aprendieron a decir.

Quisiera reírme con sus risas,

vivir como viven ellos,

se ponen uniforme

y salen a cantar.

JUAN FELIPE ROBLEDO: Nació en Medellín, Antioquia, en 1968. Ha sido profesor de Literatura de la Universidad Javeriana. Ha publicado antologías de la obra poética de Francisco de Quevedo, Luis de Góngora, Juan de la Cruz y del Romancero español. Con el libro "De mañana"; ganó el Premio Internacional de Poesía Jaime Sabines -en 1999- y con "La música de las horas"; el Premio Nacional de Poesía del Ministerio de Cultura en 2001.

VINDICACIÓN DE LA ALEGRÍA

Y mi dicha es la del aguacero que regará los campos, la del leproso que contempla su piel en el piso, mi alegría es la del corsario, la del ladronzuelo, se alimenta de pequeñeces cuando el sol declina, estoy alegre y triste como las ratas en los charcos, dormito en la explanada cerca de los radiadores de Studebakers, sin prisa.



En: No Categorizado
Permaenlace: catalina gonzález restrepo y juan felipe robledo /...
Comentarios: 0
Leído 1375 veces.



19.9.2010 GMT

ian welden dinamarca/ de amores y bestias

De amores y de bestias
DOMINGO
Me atacó violentamente con el revólver en su cartera... Se lo quité... Estoy aquí con mis peores pesadillas
rondándome y mi sueño de tenerla para siempre hecho escombros en el suelo de la cocina.
Espero a la policía. La he destruido.
SÁBADO
Su brutalidad me asusta. Jamás he vivido algo como esto. Se sacó la
ropa y se metió a mi cama en un segundo, sin preguntarme ni hablarme, como un violento
animal en celo. Se sació, hizo un café y encendió un cigarrillo. Yo la contemplé ahí
desnuda en la silla. Ya no era mi amada. Era una hembra maravillosamente hermosa pero nada más.
Se lo increpé y rió a carcajadas, burlándose de mi. Me llamó "niñito estúpido"; "ingenuo" y de un sólo salto desde la
mesa de la cocina hasta mi cama me abofeteó, escupió, violó y salió a la calle desnuda con sus ropas bajo
un brazo, ciñendo su mano en la cartera como si fuera un arma mortal. "Además, él es mucho mejor
que tú en la cama!"
VIERNES A MEDIANOCHE
"Mi marido se enteró" me dijo como si fuera la cosa mas natural del mundo, succionando el tomate de
la ensalada con un guiño pícaro y su sonrisa húmeda y sensual.
"Pero cómo!" le pregunté, sintiéndo el pánico invadiéndome. No pude creer que esta mujer era la tímida
y angelical niñita que conocí hace menos de una semana.
"Yo le conté"
"Pero para qué! Porqué!"
"Porque? Para qué? y rió a carcajadas exhibiéndose ante todo el restaurant.
"No te entiendo...explícame por favor..."
"Te va a venir a matar uno de estos días, cuidate. Vamos?" rió nuevamente y empujó la mesita para ponerse su abrigo.
Caminamos lentamente por la calles llovidas. Ella cantando Im` Singing in the Rain despreocupada cual colegiala en
vacaciones y yo desconcertado y atormentado por su sorprendente metamorfósis. No es que le tuviera miedo a su marido.
Eso me tenía sin cuidado. Le tengo lástima.
Sin más explicaciones me dejó solo en la mitad de la noche.
JUEVES
Nos encontramos a la entrada del metro como habíamos acordado y nos besamos profundamente. Ella se veía
majestusa. Fuimos a pié hasta la playa y entramos al agua. Hicimos el amor de una manera extrañamente
violenta para mi. Luego nos secamos mutuamente y desayunamos con champaña.
"Porqué no nos casamos?" me preguntó.
"Casarnos? No crees que es un poco precipitado? Recién nos conocimos el lunes... además tu ya estás casada".
"Me divorcio. Estoy hastiada de él".
El océano rugió como una fiera y dos gaviotas se rieron de nosotros. La playa estaba desierta y recién peinada. El
amanecer se nos vino encima con una rapidez asombrosa.
"Además, con él el sexo es una rutina exasperante" y eruptó.
Yo guardé silencio. Jamás me había detenido a pensar en ese sexo. Creí recordar que el martes me había dicho que
eso ya había terminado. Además la forma descarada en que eruptó me dejó extrañamente sorprendido. Dormí dos minutos y
al despertar ya no estaba. La busqué desesperado entre los roqueríos y la encontré bajo el muelle, cantando como una
niñita, y mi corazon se llenó de ternura.
JUEVES EN LA TARDE
Estaba solo. Quedó de llegar a las ocho pero faltaba una hora aún. Yo estaba tendido en mi sillón sintiéndome el hombre
mas afortunado de la historia. Tenerla para mí. Mirarla y escucharla, y tocarla. Y poseerla. Dios mío que regalo me has
dado! Estoy enamorado como un adolescente y soy inmensamente felíz, pensé.
JUEVES EN LA NOCHE Y MADRUGADA DEL MIÉRCOLES
Hicimos el amor varias veces, suavemente, como me gusta a mi. Fué nuestro regalo de cumpledías me dijo.
Cenamos como poseídos y luego conversamos el resto de la noche.
"Somos dos ángeles, yo una hembra y tu un macho".
"Yo no creo más en ángeles, creo en nosotros, tu mujer y yo hombre".
"Yo Jane y tu Tarzán?"
"Te da miedo?"
"Miedo de qué?"
"De esto".
Sentí un escalofrío bajar rápidamente desde mi cabeza hasta mi sexo. Tenía miedo y se lo dije. Ella me abrazó temblando
como una gacelita. También tenía miedo. "Esto" era un territorio desconocido para ambos. Y demasiado grandioso de administrar
por dos simples seres humanos. También se lo dije. Lloramos y nos quedamos dormidos cuando empezaba a amanecer.
MIÉRCOLES
Al despertar se estaba vistiendo. Iba al trabajo y estaba atrasada.
La observé desde mi cama y me pareció otra persona a la de anoche.
Ahora era una mujer madura y vivida. Me lanzó un beso con la mano y yo me puse a escribir esto.
El resto del día me lo pasé divagando y esperándola. No hice mucho más. Escribí un poema que aún debo revisar, titular
y enviar a mi editor.
Tengo atrapada
entre mis manos poderosas
a una mariposa jóven y frágil
cual copa de vino.
Es bella y fresca
como todas las mariposas
sin embargo un ejemplar único.
Si quisiera arrancarse
la clavaré con un alfiler
en la muralla.
Debo domesticarla, aún no es mía.
Debo enseñarle
que la vida no es un juego
pero que puede ser una fiesta
si tan solo renunciara a sus alas.
MIÉRCOLES EN LA TARDE
Me llamó desde su trabajo para decirme que iba a llegar mas tarde; que por favor la esperara; que tenía pánico de perderme;
que me extrañaba y amaba con locura... Yo la tranquilizé como pude y fuí a buscarla a su oficina. Sonrió cuando me vió
aparecer y se apresuró a abrazarme efusivamente. Estaba agitada y nerviosa y me sugirió salir a caminar por la ciudad.
"Te he extrañado tanto todo el día, embrujada por ti. No he podido concentrarme ni hablar con mis colegas. Él me llamó varias
veces hoy para invitarme a comer...."
Esa cosa tabú, "El", me desompuso."El" era su marido. No nos atrevíamos a llamarlo por su nombre y por eso ese pobre
hombre había adquirido una dimensión extraordinara en nuestras vidas. Era un fantasma que nos espiaba escondido tras
las cabinas telefónicas o desde los taxis.
Se fue tranquilizando. Esta ciudad amada por mi nos cuidaba y arrullaba. Protegía nuestro amor y nos tendía la mano en momentos
como ese. Cruzamos el puente y ya en la isla ella ya estaba bailando y cantando, eufórica y genial como siempre. Ya era de noche.
Pero yo presentía algo. Dos sombras oscuras cayeron violentamente sobre nosotros. Una me abofeteó y tiró la suelo y la otra la sujetó por
el cuello y la besó y manoseó descaradamente. No dijieron una sola palabra pero rieron y desaparecieron en la oscuridad. Me puse de
pié y la abrazé. Sorprendentemente ella también estaba riendo.
MIÉRCOLES EN LA NOCHE
Ya en mi casa la consolé somo pude. Como amante, como amigo y como padre. Estaba fuera de sí, llorando y riendo simultáneamente.
Cuando ya se calmó me abrazó muy fuerte y nos quedamos dormidos unas horas. Al despertar me dijo que estaba segura de que no
había sido "El". Que él no tenía idea de nosotros dos.
MARTES
Corrió hacia mi por la calle llovida y de un sólo salto aterrizó en mis brazos.
"Dios mío cómo te he echado de menos, mi amor mi amor".
"Yo también! Estaremos soñando?"
"Soñemos entonces hasta la muerte"
"Si mi amor! Hasta la muerte!".
Lloramos de alegría ahí en la mitad de la calle. Ella comenzó a gritarle a las multitudes que me amaba. Las multitudes sonrieron
con nosotros. El planeta entero sonreía. Eramos felices. Corrimos a mi casa locos de deseo y nos amamos el día entero.
Jamás había disfrutado tanto de una una mujer. Su apetito sexual era insaciable asi como su ternura y al terminar el día estábamos
exhaustos. Comenzó entonces una fiesta de comida y vino tinto y a las dos de la noche la llevé borracha a su casa. Divisé la figura
de su marido en una ventana y me dolió el alma separame de ella.
Antes de entrar a su hogar me dijo que no me preocupara por el marido; que ya ni siquiera se tocaban.
Lo importante del martes fué que algo que excede los términos de la naturaleza nos había reunido en una orgía de placer y felicidad sin precedentes
en nuestras vidas. Y todo esto en unas pocas horas.
LUNES
Iba caminando hacia mi casa al mediodía y divisé a la mujer más maravillosa del mundo caminando hacia mí. Había algo sobrenatural en
sus ojos y su manera de caminar me produjo inmediatamente mucha ternura y una erección.
"Te mereces un abrazo y un beso, hombre lindo..."
Era como una adolescente pero feroz cual mujer.
Y en algunos segundos ya estábamos besándonos.
A los pocos minutos estábamos en mi cama haciendo el amor.
Y a las pocas horas estábamos enamorados profundamente, contándonos nuestras vidas y nuestros secretos más íntimos.
Este fué el milagro de ese lunes. Tenía que juntarse con su esposo y quedamos de juntarnos el martes.
Dos gaviotas volaron sobre mi riendo a carcajadas.
Ian Welden
Valby, Copenhague.
Ilustración de Maritza Álvarez
Villa Alemana, Chile


En: No Categorizado
Permaenlace: ian welden dinamarca/ de amores y bestias
Comentarios: 0
Leído 1506 veces.



19.9.2010 GMT

noelya Becerra / mi nuevo amor

Noelya Becerra

Yaciendo va, oscura y sombría la soledad,
que tan vacía y dañada, mi alma dejo
Mi nuevo amor, me toma en sus brazos.....
milagros a hecho, con mi hambre,
mi sed, cual mi alimento fue.
Locura mía, que envuelve esperanza y esfuerzo,
Locura mía, la ternura llena mi alma,
y sus palabras dulce como la miel,
llenaran mi cuerpo y alma,
la pasión ida, que despertandose esta,
y envuelta de ansías, mi corazón agitado, ...
siente la alegría de ser libre,
que en esta vida, sus ojos abiertos,
no dejan de iluminar, mi ser,
Con su mirada que destella.....
Mi nuevo amor, mi amor divino,
cual eterno y fugaz, podría ser,
en nuestro lecho iluminado, besos que vienen y van.....
Mi alma con tu dulzura, mi dolor se llevará.....
Juntos haremos, las estrellas brillar,
pues de tus manos volví a ver la claridad,
tus ojos que demandan, los míos brillar,
tus labios que no dejan, los míos de besar,
mi cuerpo que ansioso, se entrega,
al tuyo sin pensar, pasión que viene y va......
Penas mías que ya no me atrevo a recordar,
Amor mío, nuestro camino haremos ya,
nuestros sueños pronto realidades serán,
pues nuestras voces el cielo, solo o´´ira,
que nunca más solos hemos de estar.
Amor mío, contemplandote en la noche estoy,
mirando tu cuerpo, cual mi rey iluminado estás,
solo siento calor, y alegría que viene y van.....
Si Dios de repente me llamará junto a él,
no dejaría de cantar, que te amaré por siempre,
hasta la eternidad.......


Noelya Becerra



En: No Categorizado
Permaenlace: noelya Becerra / mi nuevo amor
Comentarios: 0
Leído 1321 veces.



10.9.2010 GMT

Serie por Nuestros Cerros / Travesía Los Nevados Mérida Por Edilia de Borges

TRAVESÍA LOS NEVADOS- MÉRIDA

Agosto 2010

Hola amigos todos, les cuento:

Salí de Caracas al final de la tarde en un cómodo autobús retrasado, tuve un viaje tranquilo, sin embargo llegué tarde a la hermosa ciudad de Mérida, lo que ocasionó que la salida de mi travesía no pudo comenzar ese mismo día como lo planeé. Me recibió en el Terminal mi amiga, compañera de aventuras y guía Lucy Rondón, aprovechamos lo que restaba del día realizando algunas compras de última hora y terminar de arreglar algunas cosas en su casa, dormí allí esa noche y al día siguiente muy temprano fuimos a la Plaza Las Heroínas, subimos, junto a otros pasajeros, en uno de los vehículos 4x4, los únicos que pueden transitar la vía de allí hasta el pequeño pueblo de Los Nevados. La ruta es una carretera de tierra y piedras sumamente angosta, con precipicios aterradores en toda su longitud que no permiten el paso de 2 vehículos a la vez.

Es posible que tu navegador no permita visualizar esta imagen.
Es posible que tu navegador no permita visualizar esta imagen.


Cuatro horas dura el recorrido siendo muy pocas las casitas que diseminadas están por aquellos parajes, el paisaje que se observa es bellísimo, las tierras no favorecen la agricultura, salvo algunas excepciones. Bajo el claro y diáfano brillo solar es hermosos pero a la vez inhóspito. Los pocos moradores se movilizan a pié, sobre el lomo de mula o caballo, se ve poco ganado. El río Nuestra Señora se ve muy abajo en la cañada de las montañas.

Nos detuvimos en un minúsculo caserío "Mosnandá" sitio obligado para darnos el gusto de comer pastelitos andinos o empanadas, crujientes y doradas y beber frío jugo de mora o durazno. Proseguimos el viaje, ya desde lejos vemos el pintoresco pueblo de Los Nevados, parece una tarjeta postal, casitas e iglesia de paredes blancas y techos de tejas rojas como una joya dentro de un estuche esmeralda. Llegamos, 2 calles de piedras empinadas flanqueadas por las casitas confluyen en un pequeño espacio romboidal donde hay una minúscula placita con 4 bancos de hierro, la estatua de un prócer, faroles de luz mortecina y muchas vistosas flores, enfrente la pequeña iglesia modesta y sencilla testigo mudo de la devoción de sus visitantes.

Es posible que tu navegador no permita visualizar esta imagen.

Nos hospedamos en una humilde y limpia posada: "La Campesina" ubicada en lo alto de la colina al final de una de las calles. Su dueña Justina, es un personaje muy especial en el pueblo, alegre y dicharachera, entradita en carnes y de sonrisa socarrona y placentera, con su hospitalidad pronto nos hizo "sentir en casa". Me di cuenta que es "la mandamás del pueblo", propietaria de dos posadas más, de un restorán, de una tiendita que vende pilas y tarjetas para telf., de animales de tracción, de gallos y gallinas. A ella le pide opinión el párroco, la maestra, los enfermos y el médico. Sabe todo lo concerniente a la vida en el entorno, los sitios de interés. Total una enciclopedia ambulante e institucional.

Es posible que tu navegador no permita visualizar esta imagen.
Es posible que tu navegador no permita visualizar esta imagen.

Esa noche tuvimos la oportunidad de intercambiar ideas con un viajero francés, periodista. Ayudándonos gestualmente nos contó que venía viajando desde el sur, Argentina, Chile, Guatemala, Costa Rica, Méjico, Ecuador y Colombia. Aprendiendo sus costumbres, captando vidas y vivencias en todo ese periplo. Me pareció interesante "como nos ven" los extranjeros desde fuera de nuestro país.

Al día siguiente a las 8.30 a.m. tocaba nuestra puerta el arriero y guía Nerio, acompañado de su perro Scobydoo y el caballo Robín quién llevaría nuestro equipaje. Una última mirada a los alrededores, despedida de Justina y comenzamos nuestra caminata por el norte del Parque Nacional Sierra Nevada, con la idea de subir el Pico El Toro (4.727 m.s.n.m.) y bajar Loma Redonda y La Aguada hasta la ciudad de Mérida. Salimos del "hoyo" donde está Los Nevados y comenzamos a caminar por el "camino de herradura", un sendero de ascenso entre hermosos riscos, bellísimas cañadas. Lagunas en las altas montañas se escurren sobre las rocas y forman collados, gargantas, chimeneas. Arroyos cantarines o bramantes que navegan sobe el fragoso lecho.

Es posible que tu navegador no permita visualizar esta imagen.


Lentamente "bebiendo" el paisaje con la vista encontramos unas cuantas casitas desperdigadas, saludábamos a sus habitantes alegremente con la mano y ellos nos respondían igual y con gritos eufóricos. Pequeños sembradíos de papas y algunas verduras, toros, vacas, gallinas, perros y hasta un gato de contrabando, agua almacenada en pipotes, sacadas de un pozo escondido en la tierra. Olor a estiércol, brisa suave que acaricia mi rostro, sol clemente nos ilumina. Primero por la las faldas de las crestas una vereda horizontal con pequeñas pendientes, saltamos arroyos y el paisaje cambia. Ahora comienzan las subidas empedradas. Atravieso la quebrada Mostos(3.940 m.s.n.m.) por un pequeño puente de piedra, por cierto detallando la estructura del puente, sus bases y sus paredes, veo que las piedras grandes y pequeñas están insertas unas a otras muy apretadas sin pega ni argamasa, formando un todo rectilíneo vertical y horizontal, al observar esto me pregunto, si las personas que hicieron a mano limpia esta obra son descendientes o tuvieron un mismo arraigo en la cultura incaica, ya que los muros y paredes de piedra, en macro, se asemejan mucho a esto que veo ahora. Comienzo a distinguir la formación rocosa "La Cresta del Gallo", cresterío inmenso cuya cima es el Pico Espejo 4.835 m.s.n.m.).

Es posible que tu navegador no permita visualizar esta imagen.
Es posible que tu navegador no permita visualizar esta imagen.

A nuestra derecha muy abajo corre un río lo oigo y a veces lo veo. La vegetación menor y pequeños arbustos como el coloradito, chispeador, romerito de páramo, flores multicolores, frailejón verde y plateado, escasa microflora de variados colores, ganado disperso, ríos, cascadas, flores, lagunas, valles, picos, gente sencilla y buena, senderos y caminos. Mis pasos son lentos, trato de captar aquél universo con la lente de mi cámara fotográfica. El arriero Nerio se adelanta y su perro corre y salta detrás de él, Lucy va a su lado. Yo me rezago distraída. En un momento me detengo a beber agua y al darme vuelta tengo frente a mí a 3 toros y algunas vacas, todos me miran fijamente, llegaron sin ruido. ¡Susto!, temblando y muy lentamente me muevo y subo una pendiente paralela entre grandes piedras, pero los dos toros negros me siguen y adelante el otro toro marrón me corta el paso, sus ojazos me hipnotizan, sus colas se mueven espantando los bichos. Hablo bajo con voz trémula: "torito quítate, por Dios quítate". Nada no se mueven, retrocedo cuidadosamente hacia abajo siempre cantandito ahora con mayor volumen. Y de repente le doy velocidad a mis pies para alejarme de allí, no me siguen pero sus miradas sí, lo hacen hasta que me pierdo de vista en una curva del camino. Al alcanzar a Nerio éste me dice que el color violento naranja de mi chaqueta les llamó la atención y luego que al cantarles yo, ellos creyeron que les daría sal, porque es así como proceden los campesinos.

Es posible que tu navegador no permita visualizar esta imagen.

Comienza a caer una garúa fina, el tiempo se puso gris. Un cambur es todo lo que comido en esta jornada, Tengo hambre y la comida está lejos con Lucy pero no queríamos detenernos hasta llegar al "Alto de la Cruz", acá se despide Nerio y sus animales, ya que el caballo no puede seguir por el camino sumamente accidentado y pedregoso. Me quedo sentada al pié de la cruz mientras Lucy inspecciona el sitio, camina hacia atrás y arriba hacia la base de el pico El Toro, la veo moverse lejos, acá y allá y luego regresa y me dice atónita y desencajada: No es posible, las lagunas desaparecieron, no hay agua por ninguna parte, no podemos quedarnos a pernoctar y al día siguiente subir al pico así, deshidratadas, sin agua sería un error. Continuamos". No me pregunta, sólo lo anuncia, me desilusiono tristemente, yo quería hacer cumbre mañana, hace caso omiso a mi protesta. Pero ella es la guía, ella manda y yo obedezco. Por suerte mi cantimplora estaba llena de agua e igual una botella que llevo dentro del morral, la compartimos.

Es posible que tu navegador no permita visualizar esta imagen.

Proseguimos el caminar ahora bajando, muchas y diferente piedras dificultan el andar, a veces el sendero es sólo ripio. Pasado un buen rato veo abajo a lo lejos la Laguna del Gallo, comenzamos a entrar en el Páramo de la Media Luna, difuminado vemos los contornos del Pico Espejo, más adelante las lagunas Los Anteojos, pero están muy debajo de nuestra senda para armar campamento allí.

Es posible que tu navegador no permita visualizar esta imagen.

Sale la luna vemos las luces de la Estación del teleférico Loma Redonda (4.000 m.s.n.m.), ladran los perros desaforadamente detrás de una reja alertando nuestra llegada. Sueno mi pito con estridencia mientras Lucy se identifica ante dos figuras con linternas que aparecen: Alfredo Peña y Gustavo Inciarte. Trabajadores y custodios de la estación, solicitamos abrigo para la noche. Estos señores, personas sumamente amables y generosos hacen gala de la hospitalidad andina, dándonos cobijo, comida caliente, agua fría para beber y caliente para asearnos, mi cuerpo pedía a gritos una ducha, no importaba si la temperatura estaba -5º y el viento ruge furioso. Ahítas y satisfechas tuvimos una muy amena charla con los nuevos amigos, después nos fuimos a dormir bien abrigaditas, sucumbimos al reparador sueño.

Temprano en la mañana me levanté para tomar fotografías en aquél maravilloso escenario, llegaba desde la Estación Mérida una cabina con obreros y operarios, el sistema está en proceso de reparación. Otra subió con bomberos merideños que practicarían ejercicios de rescate a sus compañeros de Maracaibo. ¡Uff, los pobres que violento cambio de clima! la cabina los lleva a la Estación Pico Espejo (4.765 m.s.n.m.), pero los cables del tendido y el pico no se ven, los ha engullido la gruesa neblina. Deleitadas comimos un exquisito desayuno preparado por los amigos, terminado el mismo y después de tomar fotografías nos despedimos para continuar nuestra caminata montaña abajo hacia el sector de La Aguada (3.450 m.s.n.m.).

Es posible que tu navegador no permita visualizar esta imagen.

Casi todo el tiempo un riachuelo de aguas frías y traslúcidas nos acompañó apareciendo y desapareciendo hasta que definitivamente no lo vimos más. Entramos en una zona de bosque nublado andino siempre verde de árboles frondosos, helechos arborescentes, bromelias y barbas de palo, no es muy grande esta zona, se va espaciando hasta llegar a la famosa casita blanca de Pedro Peña, nieto del famoso Domingo Peña el primero y excepcional guía de la Sierra Nevada de Mérida.

Pedro sigue la tradición del abuelo y nos recibe con un "pocillo desportillado con café caliente" Serio, humilde, sencillo y hospitalario nos ayuda a despojarnos de nuestros morrales e impermeables mojados por la lluvia, mientras sus dos fieles perros, uno de ellos tiene 11 años con él, dan vuelta a nuestro derredor sacudiendo amistosos sus rabos. En la ahumada (cocina con leña en un fogón de piedra) penumbrosa, acogedora y caliente habitación se siente muy agradable. Pedro conversa con nosotras, relata vivencias, anécdotas y experiencias, toda su vida ha transcurrido acá. Nos invita a compartir una rica sopa de arvejas y nosotras retribuimos con algunos alimentos de nuestro condumio.

Es posible que tu navegador no permita visualizar esta imagen.

Fuera continúa la lluvia y con ella llegan 2 parejas. Una italiana y otra francesa son personas mayores con sus respectivos guías, amigos de Lucy, después llegan 6 jóvenes merideños cuya meta es El Alto de La Cruz, todos pernoctaran acá. Son recibidos con café, buena cara y sobria atención. Pedro nos indica donde dormir, la casita además del baño y la habitación de Pedro, tiene 2 habitaciones con varias camas literas que previo pago de una módica suma, las alquila a los viajeros.

Para conservar mi amplia libertad de la montaña, yo preferí abrir mi carpa sobre la olorosa y verde alfombra vegetal del prado cercano, al aire libre. Esa noche la luna estaba en toda su plenitud, cuando se ocultaba relucían entonces miles de puntitos titilantes y brillantes de las estrellas, fugaz el ojo apenas captaba el zigzag del "Relámpago del Catatumbo". Sola en la carpa, al principio con algo de temor en aquella soledad, oía afuera pisadas y rumores de algún animal grande ¿Una vaca, un toro?, pero de inmediato el ladrido furioso de los perros lo hacían huir, pasó 3 veces, pero me quedé tranquila al oír que los perros estaban muy pendientes de cuidarme, no dejaban acercarse a nadie ni a nada. Así con confianza en ellos me dormí plácidamente.

Es posible que tu navegador no permita visualizar esta imagen.

Tempranito salí de la carpa no vi a nadie, pero al levantar la mirada hacia la cordillera me quedé extasiada, el Pico Bolívar se mostraba en todo su esplendor, aún cuando apenas dos zonas muy pequeñas cerca de su cumbre estaban cubiertas de nieve . De todas formas se veía imponente, al verlo recordé el impactante momento años atrás, cuando de la mano del amigo José Betancourt coroné su cima y me senté orgullosa al lado del busto de Simón Bolívar.

Es posible que tu navegador no permita visualizar esta imagen.

Después del tonificante desayuno, agradecimos a Pedro su hospitalidad y nos despedimos de los demás, con nuestros morrales a cuestas ahora menos pesados, comenzamos a bajar el último tramo hacia la ciudad de Mérida, el camino estaba pantanoso y resbaladizo por la lluvia de la noche anterior, bajábamos con mucho cuidado, llegamos a la extensa pradera de hierba alta donde nos encontramos con el amigo Gabo quien nos ayudaría a llevar la carga, saliendo de allí el camino casi desaparecido en la tierra arcillosa. Se han abierto grietas en el terreno, muy anchas y profundas por la erosión, pronto habrá que buscar otro sendero sustituto. Aunque había muchas vistas hermosas, paisajes preciosos, el sendero se me hizo cansado y fastidioso, soportable sólo con los deliciosos caramelos que nos trajo el amigo.

Es posible que tu navegador no permita visualizar esta imagen.

Luego de mucho caminar llegamos al fin al final del camino, Mucunután zona donde se ubica La Truchicultura, un poco más abajo Gabo se adelantó para buscar el carro que dejó allí anteriormente, que felicidad ruedas para transportarme, unas cervecitas heladas me reconciliaron con la fuerte bajada.

Es posible que tu navegador no permita visualizar esta imagen.

Al día siguiente regresé a Caracas alegre, feliz y satisfecha porque los aproximadamente 30 km. recorridos en travesía por donde me guió mi amiga, no hicieron ninguna mella física en mi humanidad, al contrario renovaron los deseos de proseguir caminando los hermosos caminos de nuestra geografía.

Nos vemos en la próxima,

Edilia C. de Borges

Fotos. Lucy Rondón /Edilia C. de Borges



En: No Categorizado
Permaenlace: Serie por Nuestros Cerros / Travesía Los Nevados Mérida...
Comentarios: 1
Leído 2226 veces.



Página 1 de 1. Total : 7 Artículos.

vocessusurrosrumorygritos-vocessusurrosrumorygritos